Una fiesta para un nuevo diente

Kathrin S., 28, azafata de vuelo*

"Hay momentos que a uno le gustaría borrar de su vida. Fue justo antes de la medianoche, hace un año en la noche de Fin de Año en un bar. Estaba bailando cuando el chico que estaba a mi lado se giró repentinamente, dándome con el borde de su vaso de cóctel en los dientes.

Había sangre por todas partes, pero afortunadamente mis dientes estaban todos en su sitio. El 2 de enero, un día antes de mi cumpleaños, mi dentista me dió el diagnóstico: uno de los incisivos estaba rajado longitudinalmente y el nervio había sido dañado. Había que extraer el diente.

Más adelante una raíz dental artificial, un implante, sustituiría el diente.

Estaba asustada antes de la cirugía, pero el procedimiento de implantación no fue tan desagradable; sentía solo un poco de dolor en la herida después de la colocación del implante. Sin embargo, antes de poder fijar mi nuevo incisivo a la raíz artificial, el implante debía cicatrizar. Así que, mientras tanto, me confeccionaron un diente temporal con un enganche. Era una solución poco firme. Yo quería hablar y reír sin pensar en si alguien podía notar que me faltaba mi diente natural. Durante los cuatro meses que pasé sin tener un incisivo firme no era yo misma, sentía que me faltaba algo.

Poco después mi dentista me fijó el nuevo diente al implante y lo celebré con mis amigos a orillas del río Elba. ¿Y qué celebramos en mi fiesta? ¡El cumpleaños de mi nuevo diente!"

* Estos testimonios de pacientes pueden no reflejar su experiencia con el tratamiento con implantes dentales. Los resultados pueden no ser iguales en todos los implantes colocados y por tanto, no ser aplicables a todos los pacientes. Respecto a los posibles riesgos asociados al tratamiento con implantes dentales, consulte a un odontólogo profesional y vea la sección de Preguntas frecuentes.