Una inversión para toda la vida

Robert S., 55 años, empresario*

«¿Una dentadura postiza con 55 años? Me resultaba imposible de imaginar. Durante mucho tiempo tuve un puente en el maxilar superior, que cada vez se sujetaba peor porque se me iban moviendo más y más dientes. El dentista me sugirió una prótesis removible sin paladar que iría fijada a cuatro implantes.

La alternativa era una prótesis completa superior con paladar. Cuando me extrajeron todos los dientes superiores, durante el periodo de integración de los implantes utilicé una prótesis provisional con paladar, y se cumplieron todos mis temores: el paladar me daba náuseas constantemente, y los puntos de presión me resultaban muy dolorosos. La pasta fijadora se pegaba al paladar pero no sujetaba realmente la prótesis. Sólo notaba la temperatura de la comida cuando ésta llegaba a la garganta, y no me molestaba en comprar vinos caros porque todos me sabían igual. Ahora he estrenado una nueva vida: no tengo puntos de presión, por fin vuelvo a disfrutar saliendo a comer, y mis nuevos dientes son estéticamente atractivos. Esto me da más comodidad y confianza.También me quito la nueva dentadura que tengo colocada sobre los implantes, pero sólo para limpiarla. A primera vista es un gasto muy elevado, pero si los cuido bien, mis nuevos dientes durarán mucho. Confío en que sean una inversión para toda la vida»

*Estos testimonios de pacientes pueden no reflejar la experiencia que usted haya tenido con el tratamiento implantológico. Los resultados pueden no ser los mismos para todos los implantes colocados y no ser aplicables a todos los pacientes. En relación con los posibles riesgos asociados al tratamiento con implantes dentales, consulte a un profesional de la odontología...